Está investigando, con el apoyo del IMPIVA, reducir costes en el mantenimiento de la red eléctrica y eliminar averías (31-1-10)

 

El Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) está investigando, con el apoyo del IMPIVA, la eliminación de averías imprevistas en el tendido eléctrico a través del mantenimiento de cables o transformadores aumentando así la fiabilidad y eficiencia de las redes eléctricas, evitando la pérdida de energía y  reduciendo los costes de mantenimiento y transporte de la misma.

El director general del IMPIVA, Daniel Moragues, ha destacado la “importante labor que vienen desarrollando los 14 institutos tecnológicos de la Comunitat, entre los que se encuentra el ITE, acercando la innovación a las empresas para que éstas ganen cota de competitividad y refuercen su presencia en el mercado”.

En este sentido, Moragues ha señalado que desde el Consell se apoya “de manera decidida” la investigación e innovación que realizan los Institutos Tecnológicos Valencianos y que en 2009 se materializó en un total de 345 proyectos empresariales realizados.

Para el ejercicio de 2010, la Conselleria de Industria, Comercio e Innovación, a través del IMPIVA va a destinar 47 millones de euros para reforzar la actividad de la Red de Institutos Tecnológicos valencianos “una de las más potentes de España”, ha añadido Moragues.

Con la investigación que tiene en marcha el ITE se busca que las redes eléctricas tengan mayor capacidad de diagnóstico e incluso puedan actuar de manera autónoma.

Para lograrlo el proyecto incluye varias líneas de actuación como sistemas on-line de vigilancia del estado de los materiales aislantes como cables subterráneos o aisladores de línea, mejora del equipo de medida para el diagnóstico del estado de los elementos de la red, y la mejora de la medida de descargas parciales.

Esta tercera y novedosa línea de trabajo consiste en una técnica avanzada para detectar de manera precoz los fallos en los elementos aislantes.

El mantenimiento de las redes eléctricas es una parte fundamental para garantizar su funcionamiento ya que las infraestructuras eléctricas se encuentran expuestas en su parte aérea a las inclemencias temporales como tormentas, nieve o viento y en la parte subterránea a inundaciones u otro tipo de agentes.

Además, en las líneas subterráneas el tiempo de reparación es relativamente largo y conviene que se puedan planificar las intervenciones en la red antes de que se produzca un fallo. Un elevado porcentaje de las averías de una red eléctrica se produce debido a fallos de los elementos aislantes, por ejemplo, los aisladores de las líneas de alta tensión, el aislamiento de los cables subterráneos o el aceite aislante de los transformadores.

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